Libertad de elección.
-¿Quieres nacer, vivir, sentir?- dijo él, mirándola fijamente a los ojos, como recomendándole con ellos que lo pensara bien antes de tomar tan importante decisión. Ella, después de meditarlo durante bastante tiempo, contestó que no quería, no deseaba hacer todo lo que él le ofrecía, que prefería seguir no siendo, pues para ella, como siempre tuvo claro, después del nacer, del vivir y del sentir, vendría el morir, y nacer para morir era como levantarse para caer.
Luego todo se volvió negro. Sintió encierro, un halo de luz le cubría el rostro y finalmente...llantos. Sus llantos.
3 Comments:
Pero que fantástico!
Lo escribiste tu?
Me encantó!
Es de las pocas cosas buenas que he leido ultimamente.
Saludos!
Leíste "El Lobo Estepario" y "Tokio ya no nos quiere". Fue por este último que llegué acá, buscando info del libro de Ray Loriga. Hace tiempo que quiero leerlo, pero no sé dónde conseguirlo. ¿Dónde lo haz conseguido tú? Creo que acá no está a la venta o no donde yo lo he buscado por lo menos.
Te dejo saludos.
No ser, creo, es más meritorio que ser.
Tiene mi aval :P
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